Google Tarjeta d embarque: Pastizzi de ricotta y espinacas, bocado de Malta

Pastizzi de ricotta y espinacas, bocado de Malta


La gastronomía maltesa es una cocina rústica con colores y sabores típicos del mediterráneo, con claras influencias Sicilianas y del norte de África pero con carácter propio. Típico de los malteses es tomar un vino con unas aceitunas o con un plato de queso gbejniet (queso maltés) en buena compañía. Mediterráneos ¿verdad?

 
Hoy hemos escogido los pastizzi para introducirnos en la cocina maltesa, se trata de un pastelito salado, generalmente de queso ricotta, que se vende en puestos callejeros y más recientemente en cafés y pastelerías. Hemos escogido esta receta por su simplicidad (siempre que compremos la masa de hojaldre hecha) y para que puedan ayudarnos los peques de la casa, que es a quien hemos dedicado la semana. 

Para realizar los pastizzi previamente hay que preparar la masa en la que van envueltos, se trata de una especie de hojaldre, una mezcla de margarina, harina y agua fría, entre sus secretos está mantenerla a temperatura fría y la cantidad de pliegues que le dan a la masa enrollándola en el rodillo antes de rellenarla. Nosotros la hemos hecho con hojaldre envasado para facilitarnos la receta.
Ingredientes:
Masa de hojaldre
250 gr de queso ricotta
Dos huevos
Sal, pimienta y perejil picado
Un manojo de espinacas frescas
Una cebolla
Una cucharadita de curry
Aceite de oliva

Elaboración:
En un bol batimos el queso ricotta para convertirlo en una crema, de uno en uno le vamos añadiendo los huevos, una vez batidos los salpimentamos al gusto y añadimos el perejil picado. Dejamos la mezcla en la nevera.
En una sartén con poco de aceite de oliva (esta parte es la única solo apta para adultos) salteamos la cebolla, cuando esté transparente añadimos la cucharada de curry y cuando empieza a soltar su aroma añadimos las espinacas limpias y troceadas. Tradicionalmente este relleno lleva guisantes en lugar de espinacas, pero en el mercado encontré espinacas frescas y preferí utilizarlas en lugar de guisantes congelados. Una vez las espinacas hayan reducido las llevamos también a enfriar a la nevera.
Encendemos el horno a 220 y cuando esté listo recortamos el hojaldre en círculos del tamaño de una mano, ponemos una cucharada de relleno en el centro y cerramos por los lados dejando sin sellar el centro de nuestra empanadilla, las vamos colocando en la bandeja del horno con la abertura hacia arriba. 
Nosotros hicimos la mitad de queso y la otra mitad de espinacas por lo que nos sobró la mitad del relleno de queso, que pudimos aprovechar al día siguiente acompañados de tallarines. Es típico tomar un té en la Valletta acompañado por un pastizzi de ricotta. ¡Buen provecho!

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