Hoy toca DIY, ya sea para actualizar los props de nuestros estilismos culinarios o bien porque nos apetece renovar el aspecto de nuestro desayuno os traigo una idea para darle una segunda vida a algún objeto que no hace más que estorbarnos y que no utilizamos porque no nos gusta su aspecto. En mi caso, una tetera negra que tenía olvidada en el garaje.
